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[CRÍTICA] Un hipster en la España vacía

El 27 de marzo llega a Amazon Prime la última película de Emilio Martínez-Lázaro (Ocho apellidos vascos, El otro lado de la cama), Un hipster en la España vacía. Basada en el libro homónimo de Daniel Gascón y protagonizada por Lalo Tenorio y Berta Vázquez, la película hace honor a su nombre: ¿qué sucede cuando uno de esos modernillos políticamente correctos llega a un pueblo de Teruel para instaurar una política feminista, deconstruida y eco-friendly? Cuidado, nuestra crítica de Un hipster en la España vacía trae pequeños spoilers. Pero antes, dale un vistazo al tráiler.

Hipsters y villanos en Un hipster en la España vacía

Quique (Lalo Tenorio) tiene una no-relación con Lina (Macarena García) que se trunca rápidamente por dos motivos. El primero, que ella no cree en la posesión: no somos nosotros, no «tenemos» nada, dejemos que fluya. El segundo, que su jefe en el partido, y ex de Lina, (Paco León) decide enviarlo a un pueblecito de Teruel para implantar una serie de iniciativas progresistas. Así, Lalo se ve intentando impartir talleres de nuevas masculinidades, crear huertos compartidos sin pesticidas e implantar medios de transporte ecológicos. Cosas que, como muy bien le dice uno de los vecinos, le gustarán a los hippies pijos de la ciudad, pero que allí no tienen cabida.

Se dibujan así dos bandos claramente diferenciados: Lalo y los progres del partido, el alcalde y los villanos (en el sentido literal) conservadores. Los progres se creen que lo saben todo y usan palabras extrañas para explicarse, los villanos llevan boina y tirantes y son más simples que el mecanismo de una cuchara. Y en el medio, haciendo de enlace y amortiguador, tenemos a Lourdes, la camarera del bar del pueblo (Berta Vázquez), que parece ser la única capaz de entender ambas perspectivas. Los personajes están tan estereotipados que duele.

Un hipster en la España vacía: García, Tenorio y León

En la granja de Pepito, ia ia oh…

En muy pocas ocasiones pueden personajes tan planos sorprender con sus acciones. Este no es el caso. Un hipster en la España vacía encadena un cliché con otro durante más de una hora y media para concluir como ya sabes que lo hará en el minuto uno. A fin de cuentas, se supone que es una comedia y contiene una historia romántica, ¿no? Te puedes imaginar los conflictos, qué va a pasar entre Quique y Lourdes e incluso el gag reglamentario de chico de ciudad lidiando con los aspectos rurales (aka. un tractor). Además, el conflicto ideológico entre mentalidad progre y tradición conservadora se presenta de forma tan simplista que no da lugar a la reflexión por parte de los espectadores. Los primeros aparecen como intelectuales egoístas con ínfulas; los segundos son unos paletos atrasados que solo buscan el interés personal.

Si cogiésemos cualquier película en que ejecutiva agresiva viaja a pequeño pueblo y redescubre el significado de la Navidad al enamorarse e invirtiésemos los géneros de los personajes, tendríamos nuestra historia.

Un rayo de esperanza para un hipster en la España vacía

Entonces, ¿hay algo bueno? Lo hay, aunque no compense por la interminable sucesión de clichés y una trama predecible. El reparto de personajes secundarios es casi de lujo. Mientras los ya citados Macarena García y Paco León representan al frente urbanita liberal que no acaba de entender las auténticas necesidades de los habitantes rurales, si en el pueblo vamos a tomar unos chatos, nos encontraremos echando la partida a Miguel Rellán, Tito Valverde y Manuel Manquiña. Y si vamos a comprar, nos atenderá Juana Cordero (¿las verduras son de kilómetro cero o no?). De hecho, los secundarios se comen a los protagonistas en la pantalla.

En resumen, si lo que buscas es ocupar de forma ligera y hora y media de tu vida, nuestra crítica de Un hipster en la España vacía dice que puede ser tu opción ideal. Si buscas algo innovador o con un trasfondo más complejo, será mejor que pruebes otras opciones.

Te golpearás el pecho con…

  • la duración perfecta para una comedia sencilla
  • los personajes secundarios
  • la lección sobre cómo timar a la Unión Europea

Te golpearás la cabeza con…

  • la sobredosis de personajes estereotipo
  • el argumento más que previsible

EL VEREDICTO


Si lo tuyo es más el cine de acción, te recomiendo la Crítica sobre Misión Imposible: Sentencia Mortal I.

O, en caso de que prefieras el drama histórico, échale un vistazo a Napoleón, ese pequeño gran hombre.

Claudia G.

Tengo 28 años y sigo esperando mi carta de Hogwarts. Entre que llega y no, me dedico a viajar, leer y escribir. Y he combinado las 3 cosas en mi primera novela, "Golden Galaxy Tour". Ya me contaréis...

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