CineCríticas

[CRÍTICA] MINARI

El 12 de marzo llegará a nuestros cines Minari, una historia de inmigración y ruralidad. Dirigida por Lee Isaac Chung y protagonizada por Steven Yeun (The Walking Dead).

Minari: trabajar el campo en USA

La historia de la vida rural es universal. A grandes rasgos, una vida agricultora es la misma en España, Estados Unidos y Corea del Sur. En parte por la naturaleza del trabajo, en parte porque el capitalismo globalizado ha reducido los diferentes sectores a expresiones regionales de un mismo colectivo.

Sin embargo, sólo porque algo sea universal no significa que vaya a resultar interesante. La universalidad tiene el riesgo de ser genérico. Cuando tu historia tiene unos temas universales, para conseguir algo singular debes de ser específico. Pero la especificidad tiene el riesgo de ser alienante. A nadie le hace gracia un chiste que comparte un grupo de amigos al que no pertenecen.

Peli o mante. Minari. Padre e hijo

Minari es un tira y afloja entre la universalidad y la especificidad. Hemos visto esta película mil veces, donde un padre de familia (Steven Yeun) se deja llevar por sus ambiciones personales al mismo tiempo que se engaña a sí mismo, creyendo que lo hace por su mujer e hijos; donde una madre de familia (Han Ye-ri) mantiene a flote y unida la familia, porque es quien más concesiones hace en su vida; donde los hijos (Noel Kate Cho y Alan Kim) viven en el fuego cruzado de sus padres, a punto de ser traumatizados de por vida pero sin llegar a ese punto.

Minari: inmigración en el medio oeste norteamericano.

Aquí también hay otra película, que no hemos visto tanto aunque el mercado estadounidense empieza ofrecerla cada vez más. Una familia inmigrante que se adapta a la vida en EE.UU., que asimila la cultura pero lucha por mantener la suya propia.

Ahí es donde la apuesta de Minari entra: combina dos películas con las que estamos muy familiarizadas y el resultado es refrescante, lleno de ternura y reflexión. Rodada en el ambiente independiente, no escapa el formalismo aguado de tantas películas que suelen pasar por Sundance.

Peli o manta. Minari. Padre

Pero la fuerza de esta película reside en su corazón. Pone mucho interés en las vidas de sus personajes, ofreciendo detalles tiernos que dejan en evidencian el cariño que el cineasta tiene por ellos. La balanza parece precipitarse al melodrama cada vez que estos personajes tan cuidadosamente construidos entran en conflicto entre sí. Aun así, el director Lee Isaac Chung consigue mantener a raya esas escenas.

Un final agridulce en todos los sentidos.

Ese problema viene de la alergia que tiene al conflicto dramático. Donde mejor vemos la película es cuando nos cuenta esta historia costumbrista, donde el texto es un retrato de la vida rural e inmigrante de la familia Yi y el subtexto son promesas de conflictos que se niega a cumplir.

Por eso, cuando la película entra en su tercer acto y los eventos se precipitan en una serie de conflictos dramáticos, el final de Minari pierde fuerza. Es un tanto irónico que cuanto más impulso dramático, menos fuerza temática. Y al espectador se le antoja un final más casual que causal.

Peli o mante. Minari. Madre

Eso sí, la película la roba la abuela de la familia (Youn Yuh-jung) con un personaje tan entrañable como caótico. Al menos, todo lo caótico que puede ser en una película así.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es La-opinión-de-Kong-2.-Peli-o-Manta.png

Te golpearás el pecho con…

  • La abuela.
  • La melancolía y esperanza en cada momento, plano y respiro.

Te golpearás la cabeza con…

  • El intento de tener un conflicto más grande del que pide.
  • Hay poco que escarbar una vez superada la superficie.

EL VEREDICTO

Bananas. Peli o Manta. 3.5 cine

¿Con ganas de verla? Puedes estar al día de todo lo que pasa en nuestro Twitter de cine y series. Y si estás a tope con WandaVision, no te pierdas nuestro análisis WandaVision de los capítulos 1 y 2 (¡con memes!).

Miguel Corona

Intento de cineasta, guionista en potencia. A veces tengo opiniones sobre las películas, otras veces solo sentimientos por ellas. Fundamentalmente inofensivo.

Deja una respuesta

Artículos relacionados

Puedes ver también...
Cerrar
Botón volver arriba