
Embárcate en el Proyecto Salvación, porque la esperanza es algo que se trabaja.
EMPECEMOS CON UN POCO DE CONTEXTO
Es de sabiduría popular, hasta cierto punto, que las ficciones reflejan su presente. Cuanto más oscuro y pesimista es el momento, más brillantes y alegres son sus películas. Casi toda la hornada cinematográfica del cine hollywoodiense de los 80 fueron una huida de las recesiones económicas, epidemias del sida, y esos tambaleos del imperio americano tras chapar Vietnam y abrazar el reaccionarismo de Reagan.
En los 90, cuando ese país se recuperó, hasta cierto punto, y pudieron mirar al futuro con más esperanza, las películas pudieron explorar temas más complejos, y visitar derroteros oscuros que no hacían de un mal momento, algo todavía peor. En definitiva: si la sociedad está, a grandes rasgos, alegre, podemos contar historias oscuras; pero si la realidad es tenebrosa, buscaremos las historias más optimistas posibles.

Desde 2008, el mundo económico se ha tambaleado y nunca llegamos a recuperarnos. Ahora, con un absoluto narcisista desencadenado al frente de uno de los países más poderosos del mundo, todo va a peor. Probablemente estemos en uno de los peores episodios globales (occidentales) de la historia reciente.
Por eso, Marvel ha triunfado. Sin embargo, frente a los superhéroes que ofrecen entretenimiento vacuo frente a amenazas inefables, y la moraleja cae en que tenemos que esperar a ese forzudo mesiánico que nos rescate, y nos devuelva a las manos del benévolo capitalismo, nuevas fuentes de optimismo real aparecen.
PROYECTO SALVACIÓN V. MARTE
Entra en escena: Andy Weir.
Este autor de novelas de ciencia ficción está muy lejos de ser alguien revolucionario, ya sea por su forma o su contenido, en el mundo literario. Sin embargo, ha encontrado una extraña posición en el imaginario mundial como un optimista.
Su primera novela fue adaptada por Ridley Scott allá en 2014 (Marte), y el mismo ADN que componía esa película está presente en Proyecto Salvación. Un hombre aislado, en una situación en la que sería imposible sobrevivir, se enfrenta a su imposible pronóstico con sentido del humor y, sobre todo, completa fe en la ciencia.

Me gustaría decir que los paralelos en estas dos obras acaban aquí, pero es imposible desligar una de la otra. Son dos caras de la misma moneda, pero en lugar de Cara y Cruz, es una suerte de moneda con doble Cara, simplemente una ligeramente distinta a la otra.
Por supuesto, en cuanto a argumento difieren bastante, y donde Marte era clara ciencia ficción dura, especulativa pero definitivamente dentro de las posibilidades reales, Proyecto Salvación viaja un poco más allá.
Pero en cuanto desvistes a las películas de sus artificios y maquillajes, en el fondo queda un núcleo casi idéntico.
TRAS LOS BASTIDORES DEL PROYECTO SALVACIÓN
Más allá de ambas películas adaptar sendas novelas de un mismo autor, ambas están escritas también por el mismo guionista, Drew Goddard. Esto hace que la consistencia en tono y espíritu entre ambas películas sea mucho más fuerte y que, si no te gustó Marte, es posible, e incluso probable, que esta tampoco te guste.
En cuanto a divergencias, ¡hay muchas también! Ya he dicho que a nivel argumental está lejos de ser un calco. No voy a entrar en específicos, porque podríamos pisar varios spoilers (aunque los tráileres ya se han encargado de ello), pero la estructura de la película es completamente distinta (viajando entre presente y pasado).

Delante y detrás de las cámaras también tenemos diferencias. La más fácil de identificar, por su puesto, es que Ryan Gosling protagoniza esta película con su particular, y siempre fantástica, vis cómica. Y en la dirección, tenemos a Phil Lord y Chris Miller.
Esta combinación resulta en una película con mucho humor, y mucho humor bueno, no risitas de pacotilla, aunque nunca entra en la categoría de comedia pura. En varias ocasiones la película parece terminar con momentos emocionales que avisan del posible final de la película, sólo para avanzar un poco más hasta llegar al final real, dos horas y media después de haber empezado.

Te golpearás el pecho con…
- Ryan Gosling en su salsa.
- Optimismo y ciencia dados de la mano.
Te golpearás la cabeza con…
- Demasiado larga, quizás.
- Se ha destripado demasiado en los tráileres.
EL VEREDICTO

Continúa brujuleando en Peli o manta consultado la historia del Festival de Berlín.



